| LAS VOCES DEL SILENCIO |
| Imágenes melancólicas |
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Las voces del silencio
Agustín López Balerinao
Xpin-Galgutti |

MURAL CONMEMORATIVO POR LOS 75 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DE LA ESCUELA SECUNDARIA EN MÉXICO.
Caricia a caricia, tono a tono, color pendiente o exceso trivial o sensibilidad humilde, pero El Novio de la Muerte, Xpin-Galgutti (voz de origen zapoteca), escribano, escrutador, pintor, autor o simplemente relator de Las voces del silencio.
El Novio de la Muerte se interna en los laberintos de la creatividad sensible. Este mural, bajo el seudónimo de Las voces del silencio, imanta parte de nuestra realidad, donde nuestros tres iconos educativos parecen internarse profundamente entre el tiempo: nuestros colores, símbolos patrios e historia.
El México naciente, base melancólica que da nombre a nuestras montañas mágicas y a nuestro país. Agustín López Baleriano, nombre que se esconde presuroso de Xpin-Galgutti, máscara verdadera de ideas, cuadros y líneas, siguiendo el contorno de la imaginación y, ocasionalmente, si no es que en todo momento, se vuelve irreverente y transforma lo tradicional en excepcional.
De raíz oaxaqueña, nuestro autor manejó, maneja y vivifica en el trabajo muralístico (las obras del hombre que trascienden la temporalidad del mismo), nuestra tríada histórica, la del color rojo, verde y blanco ?ausencia de color y/o matiz de inteligencia y pureza?: símbolos exactos de la herencia de Mexitl, la hija de la Luna, de Cuauhtémoc, Moctezuma y Quetzalcóatl, seres imaginarios míticos o reales que persisten e inundaron de melancolía, nostalgia y conocimiento al mundo castizo hasta fusionarse en parte del México en el que estamos inmersos.
Tres naciones, todas con el ímpetu sereno del devenir. En medio, precisamente en el centro y en la periferia, la imagen sin olvido del Águila y la Serpiente (así con mayúsculas), sobre el Nopal, faltaría el maíz-superficie de López Velarde o las verdades de La Llorona, pero acaso quién podría sintetizar los senderos nacionales. El intrépido viaje nos conduce a la manifestación divina, trinitaria y éxtasis mural de convertirse en imán sediento de palabras y pensamientos, espejo de sueños, brillantez idílica de Justo Sierra, Vasconcelos y Moisés Sáenz, quienes descubren y miran a través del conocimiento y el tiempo los pasajes nacionales y la historia: La Independencia, La Revolución Mexicana y la entrada al nuevo milenio con las raíces culturales en plenitud, bajo el vuelo y la visión atenta de los jóvenes estudiantes de educación secundaria, quienes orgullos se presentan día a día en compañía de textos y entusiasmo reflexivo en la construcción de nuestro país. Este México, figura-territorio que es fundamentado por la mexicaneidad, idilio permanente de cultura y sabiduría.
Hace muchísimos años, antes que la Tierra esculpiera sobre la superficie blanca de la Luna, aquella imagen que hasta este día, aún perdura: Imagen de figuras, colores, óleos o historia. México, nación tridimensional de tiempos, donde la noche y el día juegan incesantes, a través de la mañana, bajando la montaña nevada, recorriendo el torrente río subterráneo, el valle escrupuloso, el desierto y la mar, el amor y la poesía, el rostro de la tierra.
Xpin-Galgutti, la voz zapoteca, pudo reflejar en Las voces del silencio, un llamado profundo, un grito no desesperado; una voz que no se apaga, que enciende y se manifiesta con la universalidad de nuestra patria, y que busca arropar por lo menos en el trabajo artístico el no olvido de todos los mexicanos.
T.N.

UN POEMA HECHO CIUDAD, QUE SE APRECIE IGUAL QUE UN AMANECER, UNA
FLOR, UN AROMA O UNA BELLA MUJER.
MARTORREV

Diego Rivera

Xpin-Galgutti

Música grande


