?Triste la vida del pobre Pingüino en Pingüinia.Expulsado de sus fríos, el hielo de su alma ,le impide mudar de vestimenta. En su éxodo hacia el Norte,encuentra tanto cierzo, que la cobertura a su ser, sabe al frío de la seda. Duda.
Piensa en mutar y en sus cavilaciones demora demasiado. Pesa la historia. Jamás un Pingüino transgresor. Los pocos que osaron se difumaron en las nieblas de la historia,murmura para sí. Duda.
Alberga en su yo solitario, que vuelvan los días en que las gaviotas le avisaban la llegada de Febo y el desayuno estaba a pedir de boca y de manos del oleaje? Resignación.La naturaleza es dura, cruel, no gusta de débiles ni sabe de debilidades.
El pasado es solo un paisaje.Los hielos se han derretido y las gaviotas se perdieron en el horizonte.Pobre Pingüino, lo carcome la duda. Teme.Animal de paz, se niega a la metamorfosis.
Escucha el coro caranchial de la Parca y tiembla. Se sacude y sonríe con esa dulzura resignada de los vencidos, mientras se recuesta en la playa de arenas calientes, con olor a nostalgia austral y se refugia en los brazos de Morfeo. Feliz.
Sabe que el Dios ha venido a rescatarlo.
LOS MUERTOS
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MARMOL-19-MARZO 2002. EL FUEGO DE LOS RESUCITADOS NO CALIENTA LOBOS. ES DE MÁRMOL.
LOS MUERTOS.
Los muertos han resucitado.Corren ante todos.El empedrado de las viejas calles de Mármol que fuera transitado ,en su prehistoria,por gente del pincel y la lira, canta, absorto y maravillado, a lo Borges:" La rosa ha vuelto al Nilo".
Los cadavéricos fantamas de ayer han resucitado.Y esos muertos que fueran sin estandarte, hoy lucen bandera y se hamacan al son de la emoción. El empedrado ríe. Se estremece alborozado. La piedra de Mármol es Célula viva.Es rosa, es jazmín, es ceibo. La célula viva ha vencido a la metástasis.Al lobo. Caminan y caminan. Ningún discurso. La mirada emociona,comunica,une;la meta está hacia allá ,tiene sur y los resucitados marchan a su destino. El lamento del lobo,a lo lejos,cuenta que se estremece de frío. Se ha quedado sin su piel de cordero. El calor es de los que hasta ayer transitaban pesadillas perdidos en la brumosa nebulosa de los tiempos. Sin discursos. Tantos delirios virtió el lobo y al final igual se quedó desnudo.En una desnudez tan desnuda,que cuenta que no es de Mármol. La esperanza incendió las plazas.La fogata indica el camino al infierno. ¡El lobo es creyente!. Las calles y las plazas. Los cadáveres ya no se asustan de sí mismos.Del otro.Tienen barro de resucitados. Del barro regresaron.Y cada uno ya son dos. Los ángeles volvieron. Arrepentidos.Y el lobo le teme a los ángeles. ¡Son tan puros! ¡Y son de barro!La fogata ya es incendio, recorre las calles , las plazas, los boulevares, y el lobo huye, se esconde en su propia desnudez, por que el fuego no quema el mármol, ni el barro. Acorralado, cubierta de estiércol su desnudez desnuda,siente pena de sí mismo. ¡Tanto fuego y tanto frío! Mira el abismo, tiritando con la carcajada de la venganza,que percibe como eco intermitente. Imposible escurrirse en la niebla del futuro,piensa mientras mira y mira el abismo. La luz lo encandila.¡Crepita tan cerca!. Imposible regresar al pasado;ni siquiera una nube, lamenta en su soledad sola. Cierra los ojos y abraza las profundidades.El fuego de los resucitados no calienta lobos.Es de mármol. |