LA CRISIS DE LA IZQUIERDA- 25 OTUBRE 2001.
LA CRISIS DE LA IZQUIERDA Y LA FALTA DE VOCACIÓN DE PODER DE LA SOCIAL
DEMOCRACIA.
LA CRISIS DE LA IZQUIERDA Y LA FALTA DE
VOCACION DE PODER DE LA SOCIAL DEMOCRACIA ARGENTINA.
LA CRISIS DE LA IZQUIERDA.SUS DIVISIONES.REPLANTEO
TEÓRICO-CRÍTICO-PRÁCTICO.MARX DIJO:"YO NO SOY
MARXISTA".EL TROTZKISMO NO TIENE RAZÓN DE SER.LA
REVOLUCION INFORMATIVA.LA CIBERNETICA.¿TRIUNFO DEL "MATERIALISMO".? PARA SER
SOCIALDEMOCRATA EN ARGENTINA HAY QUE TENER VOCACION DE PODER.NUEVO
HORA 1 DEL 25-10-01-
Venimos afirmando desde hace varios años, en otros medios ,
que la izquierda debe realizar un profundo replanteo teórico-crítico-práctico.
Comenzar por preguntarse que es ser hoy, revolucionario y además,como serlo. Preguntarse el porqué aceptar el término
"marxista", que es utilizado propagandisticamente
por sus adversarios como "descalificativo",cuando el propio K. Marx escribiera: "..yo no soy
marxista..."Que su crisis viene desde comienzos del siglo pasado, K. Korch y Rosa Luxemburgo especificaron, cada uno a su manera,en su época, la crisis integral del socialismo,etc. Sartre mismo puso
en duda muchas de sus aparentes sapiencias.En el
siglo pasado hubo una impresionante cantidad de aportes testimoniales,sociológicos, filosóficos ,etc. convertidos
hoy en hojarasca. Que tiene su correlato en la multiplicidad de trabajos
sobre la racionalidad del sistema, la revolución de los directores, de los
robots y del papel independiente de los tecnócratas, y muchas otras pavadas.La mayoría de la Izquierda hizo oídos sordos a los
cambios tecnológicos, subestimando su rol en la producción y sus consecuencias
sociales. Relegando la consideración de la manipulación realizada por el
sistema con la aplicación de técnicas sútiles,
renovadas constantemente, para procurar sostener el dominio de la sociedad y
gambeteando o amortiguando los ciclos, superando con creces a las del fascismo
y conservando la fachada democrática. La variación y tipificación de las
necesidades del carácter del consumo. La cultura de los nuevos marginados ,excluídos y sus formas
de expresión. No tiene respuestas para la formidable maquinaria del miedo y el
estímulo de la autorrepresión y es más, a veces ,se´pliega
a ellas.La historia camina y enseña.La
revolución política no se realizó en la ex-Unión Soviética. Se cayó el Stalinismo y luego el muro.
Muerto el primero, el Trotzkismo no tiene ya razón de
ser,pero nadie se dió por anoticiado." En Argentina, muchos stalinistas fueron
reclutados por Chacho Alvarez
y cobijados en el Frepaso y ahora algunos están con
Lilita", exageran muchos militantes de izquierda. A la hora del testimonio
todos siguen apelando a los viejos maestros. Y en cada apelación,como Pedro, los están negando. Muchos ,para su coleto, lamentan que el Maestro no fuera
mordido por la Condesa Drácula. El proyecto de entonces
,válido en su esencia,correspondía a otras
realidades. Profundos cambios, múltiples y variadas contradicciones y mutaciones
se gestaron desde entonces y con la entrada de la cibernética (¿triunfo del
materialismo?),en torrente ,nuevas formas de
organización de la producción y la sociedad ,se han gestado y otras
tantas, más importantes aún que éstas,están en marcha.El problema del colonialismo y de la
periferia, apareciendo como similar al de antaño, muestra sutiles
diferencias. Aunque quizá a muchos cueste percibirlo, estamos entrando en una
etapa de transición,con una crisis económico
financiera brutal,datos claramente percibidos
por los grandes centros de poder mundial ,que sorprende a la izquierda con
un instrumento teórico práctico no acorde a las circunstancias actuales.La crisis terminal de la concepción y naturaleza
del partido y del "centralismo democrático,en cuyo
nombre,valga el ejemplo, los militantes
apoyaron en Europa a Hitler y a los días ,lo
defenestraron; la "liquidación" de la "ortodoxia", el
fracaso del elitismo,la irrupción de grandes
sectores populares en el planeta,en protesta, por
fuera de los partidos, sorprende a la izquierda sin nuevo proyecto, sin
estrategia. Parece un lisiado que no puede transitar la praxis cotidiana. El
saldo de Stalinistas lo ha comprendido y se pasó al
"enemigo".Hace 40 años en Francia un intelectual pegó el grito:"..ya no es posible callar más".Iba mucho más allá que a
la crítica de su partido. Lo que resta de la izquierda comprende que no puede
emitir su mensaje de antaño,pero
no ha encontrado el discurso ACORDE A LA REALIDAD DE LA EPOCA. Se ha quedado en
el testimonio y la movilización ,sin insertarse en el
tejido social, olvidando que las cosas cotidianas de la gente corresponden
a una totalidad. No tiene respuesta ante las nuevas armas de la comunicación.
Simplemente porque su proyecto es el de antaño. Testimonia y teoriza
, en exceso sobre todo ,caso de la estructura y superestructura, pero no
saca partido de la crisis de éstas.Y ante sus ojos
advierte que se cumplen algunas de las prognosis de sus maestros, caso por
ejemplo de la" teoría de la pauperización", y se encuentra
inmovilizada para canalizar esas masas.Expresan
:"no nos entienden","no tienen conciencia...","Tienen
una gran confusión...". Estas tres expresiones hacen evidente
que hay una crisis dirigencial y de proyecto. La
culpa no la tiene "el otro",que no nos
entiende. Esta es una vieja concepción del "partido" que tomaba al
sujeto como "objeto". Por lo tanto ,crisis total teórica y práctica.Por eso no es de extrañar que veamos deambular por
el escenario político a los abstencionistas de antaño, que repudiaban las
elecciones y la "democracia burguesa", gritando en sus páginas
escritas y Electrónicas,y nada menos que por un
intelectual de renombre y talento (al que muchos "roban"), que perdió
,vaya a saber las causas, la "chaveta",con análisis y fraseología
"revolucionaria": "VOTENME...,ME FALTA UN CACHITO PARA
ENTRAR..." o el pueblo..."ESTA CONFUNDIDO". Y a los "ultras". que propiciaban el
voto blanquista o la abstención, concordando con
grupúsculos sospechos de "concomitancia"
con los servicios y el gobierno. Las elecciones han finalizado, la
izquierda ha mostrado publicamente todas sus
falencias y la excesiva autovaloración de sus dirigentes, que discuten por un
mísero 10%, que en realidad apenas significa algo más de un
7% ( aprox.) del electorado,haciendo gala de miserias que no solo le hacen
mal a sus dirigentes sino a sus sacrificados militantes
(¿"objetos"?). Pero hay disculpas para ésta generación: tamizar casi
un siglo de errores y horrores ajenos, es demasiado peso sobre las espaldas,cuando se deben asumir
como propios, sin haber tenido arte ni parte,la
mayoría de
sus protagonistas.
Y un párrafo para la Social Democracia. Su dirigencia local
,en ciertas épocas del pasado, caminó a trasmano de la historia. En éste
momento la sorprende con un puñado de diputados ,
otros tantos concejales y un senador."Un éxito". No han comprendido
que ser socialdemócrata aquí no es lo mismo que en Europa. Y que el rol que se
puede jugar legislativamente no puede ser el de antaño. Aquí para ser
Socialdemócrata, hay que serlo a la Argentina. Primero conocer a su gente, su
historia, sus costumbres, sus experiencias e insertarse en el tejido
social. Sustentar una política independiente y no de seguimiento.Para
eso hay que tener vocación de poder , dejar los miedos de lado,y ciertas alianzas que conducen ,la mayoría de
las veces, al fracaso a mediano plazo, aún cuando en el inmediato seduzcan tentadoramente.Por último, queremos dejar bien en
claro que estos comentarios no se realizan desde la derecha ni desde la izquierda.Hemos tratado, dentro de nuestras limitaciones,
de imbuírnos en la temática, escuchando las
críticas de algunos militantes y a la gente.Omitimos
consideración y nombres de personas, como así muchas expresiones calificativas
agudas y hasta graves, para que nadie se considere lastimado.La
crisis de la izquierda es todo un tema.