El Mundo, según Amadeus
La imaginación del niño que alguna vez fuimos, despierta en cada aventura de Amadeus. La inocente relación de la noche y el día con la visión infantil de la vida y de los sueños, logran remover en cada uno la alegría que olvidamos en el ir y venir de la existencia.
Amadeus, en cada dibujo nos recuerda la importancia de sonreír; nos exhorta a mirar al mundo con el corazón, y con su cándido razonamineto sugiere dejarnos guiar por los sentidos, por los sentimientos.
El pequeño que se mece en el sol; que se cobija con el mar, que teje la noche con sus manos, es el mismo Amadeus que nos invita a derrotar sin temor a lo imposible, a buscar lo que se esconde más allá de lo palpable. En su vuelo sin fin al universo de la imaginación, el niño de los cabellos finos y los ojos brillantes conduce en cada imagen el alma de quien acepte acompañarlo en sus viajes al arcoiris, a las letras. al pentagrama o al sistema solar, por igual. En los sueños de Amadeus hay siempre un guiño: no permitir que desterremos la esperanza.
Su creador Jayme Sifuentes, nos obsequia con calidez la oportunidad de tomar la mano de Amadeus, acompañarlo en sus fantasías y contagiarnos de su viveza.
Nancy Azpilcueta.
Torreón, Coahuila. Primavera de 2002.